martes, 12 de noviembre de 2013

DIA DEL AMOR, 14 .FEBRERO DEL 2010



Son las ocho de la mañana y aún no me quiero levantar.  Todo el mundo hoy 14 de Febrero  celebra el día del amor. Ya tengo 70 años y mi viejo tiene cinco más que yo.  Los hijos vendrán en la tarde y eso ya no me preocupa  ya se atienden solos…
“Día del Amor” dicen con tanta gracia;  cuando el amor en mi vida lo ha sido durante cincuenta años.  Mi viejo me ha acompañado  todo este tiempo.  Claro no puedo decir que todo ha sido paz y amor porque la vida se compone de altos y bajos.  Sobresaltos económicos, enfermedades imprevistas de los niños cuando eran chicos, etc. etc..  Pero trato de recordar si alguna vez el amor me fue esquivo y no tengo registros de eso. Siempre estuve acompañada de mi esposo, de mis hijos y la familia.
Recuerdo una noche en que mi maridito  llegó de madrugada,  con mucha alegría en el cuerpo y aún con ganas de divertirse. Yo estaba muy enojada, tenía  veinticinco años apenas y sentía que él me estaba faltando el respeto.  Mientras más el se justificada yo más  enojaba.  Me sentía cansada por haber estado toda la noche despierta, inquieta y con el terror de que le hubiese pasado algo en la calle.  Me tranquilizaba el que nadie me hubiese avisado si algo andaba mal porque las malas noticias llegan primero que las buenas.
Después me contó que ese día viernes su jefe lo había invitado a tomar  una copa acompañado de otros compañeros.  Era algo inocente pero él no pensó en avisarme y se le había hecho tarde.  ¿Qué le hubiese costado avisar? Bueno ha pasado tanto tiempo y ya está en el Baúl de los Recuerdos. ¡Pero qué le hubiese costado avisar…!
¿Qué es el amor?  El amor es lo que he vivido en mi vida.  Un largo amor con altos y bajos todos los días.  El amor se vive así, simplemente,  como dice el Principito “regándolo todos los días”.
Hoy tengo 70 años y cincuenta lo he pasado acompañada. Esposo, hijos, nietos y si sigo viva podré quizá tener bisnietos.  La salud está un poco mala…pero es que ya la salud nos pasa la cuenta.  A veces olvido algunas cosas pero después me acuerdo y sigo con mi vida.  Mi esposo está bien aunque tengo que gritarle porque él no oye.  El me dice que yo habló bajo y si grito se enfada porque “él no es sordo”. Es que así somos los adultos mayores como graciosamente nos dicen.  Será que no nos dicen “viejos” porque le temen a su propia vejez, Jijiji,  da lo mismo, da lo mismo... ¡Somos viejos pero estamos vivos y eso si importa!.
He conocido el amor. SI, lo he conocido, lo he vivido  y  disfrutado … Amo y soy feliz, aunque a otros le parezca una vida insulsa, sin sorpresas, pasiones o emociones.

Y ahora los dejo porque me debo levantar y seguir con mi vida… Si soy feliz y he vivido el amor intensamente.  Hoy lo celebraré con él y la familia.